Saturday, December 27, 2008

Duelo



Siempre resulta amargo abandonar la vida de antes por una nueva. Intenta entregarse a esa nueva vida, pero los recuerdos caen como gotas en una fuente volviéndose un todo que conforma su pasado. Camina, huérfana de sitios a dónde ir, ahora todos le pertenecen a él en ella. Pertenecen a esa vida que quiere dejar atrás. Entra al café al que nunca hubiera entrado, pide el café que nunca hubiera pedido, se prende el cigarro que no podría haberse prendido antes y mira absorta, mientras fuma, la fuente que tiene enfrente.  Una especie de alfil de roca de su estatura. El agua se desliza desde la punta y cae a una especie de faldilla, una flor que se abre, salpicándole los zapatos y los pantalones. Las gotas que sobreviven caen por fin al fondo de la fuente con su piso de azulejos azules y las monedas que alguien tiró para pedir un deseo parecen ahora estrellas ahogadas.


se.



B.B. King - The thrill is gone

12 comments:

rhinslumber said...

Las estrellas ahogadas forman una coral de cadáveres que me excita los nervios ópticos en danza agónica y fatal, craso error el de la ciénaga, suspira hierro por sus corrientes...

Verónica said...

Nos pasamos la vida intendando ahogar un pasado y en el intento lo único que ahogamos son nuestras estrellas: los deseos del porvenir.
Con el pasado hay que reconciliarse. Perdonar y perdonarnos. Y ni aun así es posible comenzar nuevas vidas. No existen vidas nuevas, sólo la posibilidad de hacer un poco más dulce la de ahora: que es la misma que la de ayer y será la misma mañana.
De todos modos... [avalada por la experiencia te digo] hay duelos que son eternos.
Sonrisas... muchas!

Anonymous said...

Recordar, eso es lo importante. Mantener siempre viva la historia en el presente. Para saber quienes somos. Para no olvidarlo nunca.

Paola said...

Olvidar es igualmente importante que recordar... Y en todo caso, lo más importante es vivir el momento, cada momento. Al fin y al cabo, lo único constante en esta vida, es el cambio...
Un beso!

Anonymous said...

No sé a dónde voy, pero sé con quién voy.
No sé dónde estoy, pero sé que estoy en mí.
No sé qué es Dios, pero Dios sabe lo que soy.
No sé lo que es el mundo, pero sé que es mío.
No sé lo que valgo, pero sé no compararme.
No sé lo que es el amor, pero sé que gozo de su existencia.
No puedo evitar los golpes, pero sé cómo resistirlos.
No puedo negar la violencia, pero puedo negar la crueldad.
No puedo cambiar el mundo, pero puedo cambiarme a mí mismo.
No sé lo que hago, pero sé que lo que hago me hace.
No sé quién soy, pero sé que no soy el que lo sabe.

Martín Muro, un admirador.

Dr. Flasche said...

He olvidado en casa el libro que quería utilizar para comentar tu entrada, así que tendré que dividir mi intervención en dos.

En la primera parte, tengo que medio discrepar contigo. Yo no creo que las estrellas se ahoguen nunca, me gustaría pensar que antes evaporarían con su tierna pero intensa luz cualquier dolor liquoso que nos ahogue...

La tristeza hace diferente todo, le cambia el sabor a pequeñas y grandes cosas de la vida, sin embargo ese cambio puede emplearse en desprenderse de la realidad y perderse absorto en microuniversos lejanos como la fuente de enfrente. Yo, cansado de ver el mundo que me duele, creo que tendería a imaginarme que la monedas son caballitos de mar que juegan despreocupados...

Claro que, todo esto es sólo una teoría, y mis teorías fueron siempre algo infantiles...

Anonymous said...

¿Será que soy un poco masoquista? Cada vez que algo duele, que algo me desgarra, siento un cierto placer. Es como si mi corazón no dejara de latir y me sorprendo. Los recuerdos son cosas vivas que salen por los poros pero al recordar se van construyendo cosas nuevas, cosas sólo para una, algo como una intimidad. Intimidad entre tú y las estrellas caídas. Nadie tiene que entender.

Flavia (otra vez y besos)

Sofia Elena said...

Flavia... gracias, otra vez. De verdad.
No, nadie tiene que entender... pero tú, entiendes.

Un beso muy grande!

se.

luna said...

http://www.dvdediciones.com/felicitaciones_lunamiguel.html

Y feliz noche 09,


bella.

Dr. Flasche said...

Como prometí, aquí va la segunda parte. Está en catalán, pero espero que se entienda. Lo hago más que nada para contribuir un poco a que los tópicos que corren de mi tierra por el resto del estado tengan algo de fundamento...

Bueno, por eso, y porque no me atrevo a traducir, porque traducir es algo más que cambiar de lengua una palabra.

Espero que te guste a ti, y al resto de tus lectores.

NON SI MALE NUNC

És el moment d’empenyorar tendreses,
d’aplegar les engrunes de la taula
abans de retirar les estovalles.
Al rebost,
només hi ha llet en pols, i rosegons
de pa que un dia foren flonjos,
i el cafè t’aigualeix els matins
entelats de tristesa.

La hivernada inclement
no durarà per sempre:
se l’endurà el mateix que va portar-la,
un déu capriciós i sense feina,
i tu, que hauràs après
(o hauràs conclòs), et miraràs la calma
ambulls desconfiats (prudents i savis)
i provaràs de no somriure gaire,
de no assaborir gaire,
de no rumiar gaire,
només per si de cas,
per si torna el moment
de tacnar la tendresa amb pany i clau
i empenyorar-la.

Sònica Moll Gamboa, del llibre NON SI MALE NUNC

Con la inscrición:

NON SI MALE NUNC ET OLIM SIC ERIT
Horaci, Odes, Llibre II
(No perquè avui sofreixis ha de ser etern el teu dolor.)

Ricardo Cólera said...

lo peor es que se ahoguen también los deseos!

Jaime Mesa said...

Wow, qué buen post.

Saludos.